Un lunes tan lunes que apenas salí de la empresa, respiré hondo y me olvidé de todo lo que dejé de ahí adentro.
Fue un lunes como los de antes, cuando tenía miedo de entrar a trabajar pero al mismo tiempo ganas de entrar lo antes posible para poder solucionar cualquier olla a presión que esta loca hubiera desatado.
Un lunes con dolor de panza.
Que se me pasó cuando me di cuenta de que estaba haciendo las cosas bien.
A veces no entiendo hasta que punto aguantarán las maniobras de esta loca. Dejando que se lleve puesto a media empresa por delante.
A volver a respirar hondo, cenar y seguir con lo mío.
Feliz :)

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